
A la contundente e inapelable victoria del Real Madrid en Zaragoza le siguió otra exhibición de juego del Barcelona, que goleó a la Real Sociedad.
El Villarreal se descuelga de la lucha por el título y el Zaragoza de Aguirre se hunde en la tabla.
EL BARÇA MANTIENE EL HECHIZO
En los últimos seis partidos, el Barcelona ha logrado veintiséis goles y no ha encajado ninguno. Es un dato demoledor que habla muy claro de la superioridad de este equipo porque, entre otras cosas, uno de los que se llevó cinco goles fue el Real Madrid. Mismo resultado que contra los merengues fue el que se llevó la Real Sociedad, incapaz de aplacar a los de Guardiola en ningún momento.
Villa abrió el marcador rápido, sin dudas, a lo Barça. Toque y toque hasta rematar en boca de gol. Sólo fue el inicio, porque luego llegaría un gol de Iniesta, la triple pared entre Alves y Messi con gol de éste último y el cuarto, que fue una obra de arte. Y que merece un apartado.
En la esquina derecha del área, Messi atrapa el balón y cruza todo el área hasta llegar a la esquina contraria. Entonces, con toda la tranquilidad del mundo, pone el balón en la esquina contrario ante la incredulidad de Bravo. Sublime el argentino. Bojan, que últimamente siempre moja, hizo el quinto y definitivo gol de la noche.
Sin duda, estamos ante un equipo de leyenda, que ni siquiera cuando ganó los seis títulos jugaba al nivel que muestra en la actualidad. "Llevo muchos años jugando en el Barcelona y nunca hemos estado estado a este nivel". Son las palabras de este lunes de un artista, de Xavi.
CRISTIANO ES UNA BESTIA
El golpeo de balón de Cristiano Ronaldo se podría estudiar en las escuelas, en las universidades. En cualquier escuela de fútbol. Porque es, sencillamente, magnífico. Golpeo seco y teledirigido a la escuadra, imparable para el portero. Una obra de arte que Leo Franco sólo pudo ver pasar con el rabillo del ojo.
Antes, Marcelo había descubierto la solitaria posición de Ozil, que remató a la perfección un contragolpe iniciado por una espuela de Cristiano Ronaldo. El Zaragoza olía a goleada desde el inicio. Perdidos sobre el campo y sin pólvora arriba, los maños sufren en la zona de descenso. Y eso que Aguirre es un especialista en tareas complicadas.
Mourinho también. Su reto es ganarle la Liga al mejor Barcelona de todos los tiempos, a un equipo maravilloso que eclipsa con su fútbol al resto del planeta futbolístico. Una máquina a la que sigue, con solvencia, este Real Madrid. La distancia entre ambos es de tan solo dos puntos.
Información tomada de http://espndeportes.espn.go.com
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